Mostrando entradas con la etiqueta quienes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta quienes. Mostrar todas las entradas

martes, 4 de diciembre de 2012

Las galletas de la abuela


Hoy tenemos que hacernos la pregunta en plural: ¿Quiénes son esas dos personas que un día hicieron las maletas para trabajar en Suiza y que luego…?
Hay muchas historias de emigrantes, pero yo solo conozco una en cuya trama argumental aparezcan Toñi Junco, Ángel Blanco e Iván Blanco Junco. Es una historia que finaliza con estos tres personajes de vuelta en el terruño y alumbrando un paisaje extraordinario  con ese aroma inconfundible de las mejores galletas artesanas. Más abajo haré una breve referencia a las características de estas galletas y también incluiré dos páginas web. En una de ellas podremos encontrar una interesante información del  actual negocio, mientras que en la otra, titulada:”Mujeres con historia: Perfiles de 50 empresarias asturianas –página 16”, se cuenta la sugestiva historia de la familia. 
  
Asturias tiene un fondo de armario tremendo. Para los que, entre otras cosas, nos gusta la Naturaleza, el Principado da un juego increíble. Hace años descubrí un enclave fantástico próximo a Ribadesella. Se trata de un pequeño territorio, con carreterillas y senderos ondulantes, que permite hacer caminatas sin perder el resuello. Es fácil caminar por Asturias mientras olfateas prados, tierra, humedad y un aire, a veces algo embriagante, cargado de árboles antiguos y manzanos. En este caso nuestra historia se sitúa un poco a caballo entre los barrios de La Biesca Sebreñu y Sardalla. Llegué a este lugar un día de primavera  y me alojé en un rural modesto, aseado, limpio y con carácter. Desayuné entonces unas galletas estupendas y después me entretuve con mis andanzas gastronómicas. Me prometí a mí mismo que volvería y así lo he hecho.

Fue este pasado verano cuando, por fin, alargué mi caminata hasta la casa de Toñi, Ángel e Iván. Era un domingo luminoso. Encontré a Ángel en la calle, muy cerca de la entrada del obrador que se ubica en un pequeño edificio cuyo tejado, plano y transitable, sirve de azotea para tomar el sol (o la fresca) mientras se contempla el paisaje. Antes de entrar en el interior del obrador para poder ver los pequeños equipos de elaboración y las bandejas con galletas y bizcochos, quiso Ángel que charláramos en la azotea. Fue fabuloso, un auténtico lujo, cuatro en uno: conversación, paisaje, un sol mañanero y tibio, y el aroma delicioso e inconfundible de las galletas recién horneadas.



Galletas de la abuela -  Ingredientes: harina de trigo, huevos, azúcar, mantequilla y levadura de primerísima calidad. El sabor, color y aroma de estas galletas es 100% natural. Cada día se hornean y se dejan en el punto de venta para que el cliente se las lleve recién hechas. Al no incorporar aditivos, colorantes, ni conservantes, en el mismo envase se recomienda que, tras abrirlo, se disfrute de las galletas durante las dos primeras semanas. También se indica que si no se abre el paquete, las galletas se mantendrán perfectamente hasta su fecha de caducidad.

(información general sobre el producto, ubicación de la panadería, etc.)

(información sobre la historia de la familia y sobre la creación de este negocio)

jueves, 25 de octubre de 2012

Isak Salaberría


Es un hombre maduro, reflexivo y familiar. Confía mucho en los suyos. Habla con gestos pausados. Su territorio mágico probablemente no abarque más de una o dos hectáreas: la casa familiar, las huertas vecinales, el hayedo, las hortensias, un tramo de río y su cocina. Sin embargo, de cuando en cuando ese mundo se agranda y entonces nuestro hombre coge un libro (de Elías Canetti, por ejemplo), o simplemente se acerca hasta Marraquech, Kiev o Tailandia para poder vivir unas cuantas semanas inmerso en otras culturas.
Cocinar es para este personaje un ejercicio de libertad, pasión, intuición, imaginación y sutilezas. Estamos ante un chef con un enorme talento y que huye de las adulaciones y frivolidades, que apuesta por el trabajo callado y sin ruidos mediáticos.  Sabe aceptar las críticas con naturalidad, pero le parece aberrante – y le molesta muchísimo - que opinen de sus platos sin antes haberlos probado. Lógico, ¿no?...

  



5 de julio de 2012. Mi más reciente comida en su Restaurante
¡Un auténtico alarde de sencillez, sensibilidad y buen gusto!

Menú: Crema de calabacín con espuma de queso Idiazábal; Bombón de bacalao; Tomate, bonito y pan; Yogurt cremoso de espárragos frescos con sus yemas y aceite de oliva arbequina; Sopa de arroz y begui-haundis (chipirones grandes) con huevo de caserío; Pechugas de pichón asadas con patata curry y semillas; Confitado de piña y helado de albahaca; Magdalena de cacao con su helado de chocolate y crema de tofe.

Y para muestra un botón:
El yogurt cremoso de espárragos frescos con sus yemas y aceite de oliva arbequina
  
En la fotografía aparecen unas migas de cacao ahumado. La receta que se muestra a continuación – y que se corresponde con el plato que yo comí – no incluye esas migas. La incorporación del cacao no altera el carácter minimalista de la composición, si bien es posible que la sitúe sobre esa línea fronteriza, a veces muy tenue, que separa lo dulce de lo salado.






Receta:
Ingredientes:
-8 espárragos blancos
-Yogurt de espárragos:
1 litro de leche
100 gramos de yogurt descremado
8 tallos crudos de espárragos
50 gr. de azúcar
50 ml. de aceite de oliva arbequina
-brotes de espárragos blancos
-diferentes flores de temporada (flor de cebollino, flor de menta, etc.)

Elaboración:
-Pelar los espárragos blancos, reservar los tallos para el yogurt, cocer las yemas en un horno de vapor durante 12 minutos y a una temperatura de 90º. Reservar hasta el momento de su utilización.
- Yogurt de espárragos:
Calentar la leche hasta los 85º, asar los tallos de los espárragos con unas gotas de aceite de oliva, añadir la leche y dejar en infusión fuera del fuego hasta que alcance una temperatura de 45º. Cuando alcance esa temperatura, colar la leche infusionada, pasarla a un bol de cristal, añadir el yogurt y mezclar enérgicamente el conjunto. Tapar el bol y dejar reposar durante 7 horas a una temperatura estable. Cuando se haya coagulado de forma homogénea, batir el conjunto junto con el azúcar y unas gotas de aceite de oliva arbequina. Utilizar un sifón para que este yogurt tenga una textura más ligera. Reservar en el frigorífico hasta el momento de su utilización.

Emplatado:
En una vajilla adecuada, colocar las yemas de espárragos atemperadas, un poco de espuma de espárragos y yogurt y unas gotas de aceite de oliva arbequina. Finalizar el plato con unos brotes de espárrago blanco y unas flores de temporada.




Sí, efectivamente. Nuestro personaje de hoy es:
 Isak Salaberría, chef del restaurante Fagollaga
Restaurante Fagollaga
Carretera de Goizueta, 68 (Barrio de Ereñozu)
20120 Hernani (Guipúzcoa)
Teléfono: 943550031